Audiencia/perfil

Comparando clases de activos

Las ventajas y desventajas de cada clase de activo

En estos tiempos impredecibles, probablemente la decisión más importante de inversión es elegir la clase de activos con la que asegurar una rentabilidad razonable. Esto dependerá de qué se pretenda conseguir con la inversión y de la cantidad de riesgo que el inversor esté dispuesto a asumir. Es importante, sin embargo, recordar que todos los tipos de activos que presentamos a continuación pueden formar parte de una cartera sólida.

Históricamente, la renta variable ha ofrecido rentabilidades más altas a largo plazo que otro tipo de inversiones como los bonos.

La renta fija también puede ser una inversión atractiva, ya que generalmente se considera como una forma de inversión que presenta menor riesgo que la renta variable; los tenedores de bonos reciben un cupón fijo y su precio suele ser menos volátil que el de la renta variable.

Los inversores de un fondo de bienes inmuebles tienen que ser conscientes de que algunos fondos de este tipo invierten en acciones de compañías inmobiliarias. Estas acciones se comportan generalmente de forma similar a las demás y, por lo tanto, es posible que no sean adecuadas si el inversor pretende diversificar la cartera. De forma alternativa, hay fondos que invierten en una mezcla de inmuebles físicos, ladrillo y cemento, que están preferentemente, repartidos entre diferentes localizaciones geográficas.

¿Cuál puede ser la combinación adecuada?

Decidir cuál es la combinación adecuada de renta variable, renta fija y bienes inmuebles depende, en gran parte, del nivel de riesgo que el inversor esté dispuesto a asumir. Recuerde, por favor, que es importante recurrir al asesoramiento financiero teniendo en cuenta las circunstancias de inversión concretas de cada inversor. Para los que estén dispuestos a asumir más riesgo para generar una rentabilidad más alta, su cartera probablemente se inclinará más hacia una posición mayor en renta variable. Los inversores que busquen oportunidades de inversión con un riesgo relativamente menor, pueden estar interesados en querer aumentar el porcentaje de bonos que poseen en relación al porcentaje de renta variable que posean.

Puesto que ninguna clase de activos está libre de riesgos, la renta variable y los inmuebles pueden reducir el riesgo general. Esto proporciona cierto grado de estabilidad en los descensos del mercado.

Una alternativa es invertir en un fondo multi-activos y dejar que un gestor de fondos decida la combinación adecuada de clases de activos que hay que tener en un momento determinado. Sin embargo, de la misma forma que el riesgo de que un activo concreto se comporte mal se reduce invirtiendo en varios tipos de activos diferentes, también la gratificación puede ser limitada si un solo activo se comporta especialmente bien.

Los precios pueden fluctuar y es posible que usted no recupere su inversión original. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.